¿Qué pasa en Venezuela? El papel de las redes sociales en las protestas

Conocer la realidad en Venezuela: una misión imposible. Las dificultades para discernir entre una verdad verdadera y otra adulterada vienen de largo; pero no es momento ni lugar para desarrollar por qué una cantidad importante de los canales mediáticos son de propiedad estatal, o por qué las malas relaciones con cierto vecino del norte dirigen las noticias norteamericanas y europeas en un solo enfoque. Una vez más, las redes sociales se han convertido en el huésped de honor de las revueltas.

El inicio de las protestas

El pasado 12 de febrero una multitud de estudiantes se manifestaron en el estado de Táchira, al oeste del país, a raíz del intento de violación de una joven universitaria. Las protestas contra la inseguridad de las calles fueron seguidas por activistas del resto de ciudades, donde de ser una marcha pacífica se convirtió en una fatalidad: un grupo de individuos motorizados comenzaron a disparar contra la masa, ya mermada, de manifestantes en Caracas. Como consecuencia murieron dos estudiantes activistas y un simpatizante del gobierno de Nicolás Maduro, y se registraron decenas de heridos.

La violencia desatada el 12 de febrero generó más descontento, y al grupo inicial de manifestantes estudiantiles se sumó la vieja oposición y ciudadanos descontentos por los problemas sociales y la inflación. Este grupo, mucho más nutrido, continúa las protestas día a día, aumentando el interés de la comunidad internacional. Corresponsales de la CNN denuncian que Nicolás Maduro ha revocado sus licencias por su cobertura informativa, y William Castillo, director de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (Conatel), había anunciado que la cobertura mediática de incidentes violentos podía acarrear una violación de la Ley de Responsabilidad Social.

Todo suponía que era necesario acudir a otras fuentes para conocer la situación de Venezuela si no se podía estar presente en el epicentro de las protestas. Las redes sociales fueron enseguida la elección favorita: como consecuencia, el tráfico de Internet aumentó un 10% en el país desde el 12 de febrero.

El papel de Internet y las Redes Sociales en las protestas

@JRodriguezPSUV: #SomosEjercitoDePaz Mientras los fascistas intentan desestabilizar el país nosotros luchamos por la paz y la vida.

@JRodriguezPSUV: #SomosEjercitoDePaz Mientras los fascistas intentan desestabilizar el país nosotros luchamos por la paz y la vida.

Los miles de manifestantes usaron las redes sociales como medio de expresión para contar lo que estaba ocurriendo en las calles de Venezuela; por otro lado, los muchos simpatizantes del gobierno chavista no se quedaron atrás, y contraatacaron sobre la misma plataforma. La lucha ideológica y social que se libraba en las calles se trasladó inmediatamente e Internet.

En Twitter se desarrolló una guerra de hashtags: los opositores a Maduro utilizaron algunos como #ResistenciaVzla, #SOSVenezuela o #ElQueSeCansaPierde (en alusión a una frase de su líder Leopoldo López); los chavistas insisten en otros como #LasCallesSonDelPueblo, #ConMaduroRodillaEnTierra o #NoAlGolpeVzla.

Enseguida el intercambio en las redes sociales llevó a defender sus argumentos con testimonios gráficos; y aquí es cuando la fiabilidad de los usuarios de Twitter, en la que tanto se había confiado tras el apagón informativo, se desmoronó de golpe. El alcalde de Libertador, Jorge Rodríguez, colgó una supuesta foto de la marcha convocada por Nicolás Maduro que no correspondía a la actualidad. La alerta la dio la presencia en la imagen de un tablón publicitario que llevaba retirado lo menos cuatro años.

Pero mucho más numerosos y fraudulentos fueron los casos cometidos por la oposición venezolana: el fuerte contraataque en redes sociales, necesario para hacer frente a la cobertura televisiva en manos del gobierno, llevó a una difusión masiva de fotografías que ni siquiera correspondían al país, sino a protestas o escándalos en otros puntos de Latinoamérica, España o incluso Siria.

La imagen original corresponde a una protesta en Brasil.

La cadena humana por la secesión de Cataluña también sirvió para levantar el ánimo de los opositores venezolanos.

La cadena humana por la secesión de Cataluña también sirvió para levantar el ánimo de los opositores venezolanos.

En Twitter se hizo pasar una fotografía de varios cadáveres en Siria como estudiantes venezolanos asesinados.

En Twitter se hizo pasar una fotografía de varios cadáveres en Siria como estudiantes venezolanos asesinados.

El efecto inmediato: las imágenes comenzaron a desaparecer de la red sin que los autores de tales mensajes mediaran. Twitter confirmó más tarde a la cadena BBC que la red social estaba sufriendo un bloqueo parcial en Venezuela, por lo cuál había habilitado un sistema de recepción a través de SMS con la asistencia de Movistar Venezuela.

La capacidad de maniobra de muchos usuarios en Twitter había quedado dañada por el destape de las imágenes falsas; y esto incluía a tuiteros y a ‘retuiteros’.

¿Y ahora, qué pasa con la información en Venezuela?

La posibilidad de difundir masivamente un mensaje sin previa confirmación dejó en entredicho la fiabilidad de las redes sociales en tiempos de conflicto, especialmente en sociedades muy polarizadas como la venezolana.

No obstante, las redes sociales siguen siendo el punto fuerte para informarse de lo que ocurre a pie de calle, siempre y cuando los consumidores de esas redes sepan escoger bien a los informadores y comprendan la inmensa responsabilidad que conlleva convertirse en un comunicador. En este sentido, los usuarios responsables se vuelcan para que los tuiteros contrasten su información antes de enviar un mensaje o de retuitear el de otra persona…

Reportes en red

… o incluso difunden tutoriales para saltarse la censura en Internet. Lo importante es informar; y en este sentido, la conciencia generalizada es la de tomar el relevo de los medios de comunicación tradicionales para lograr penetrar en la compleja realidad venezolana.

Dejando a un lado las alabanzas a las redes sociales, muchos somos los que también alertamos de los peligros de una herramienta de difusión cuando impera la credulidad y la urgencia. Creemos que el periodista en el siglo XIX no está ni mucho menos obsoleto, si no que es fundamental a la hora de contemporizar, de contrastar, de contextualizar y de componer una realidad total siempre que se siga el valor original del informador: la verdad sin partidismos.

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Por qué es útil Twitter para informar (e informarse)

Informar en twitterConociendo por encima el funcionamiento de Twitter, parece increíble que un sencillo sistema de 140 caracteres por mensaje haya convertido la red de microblogging en una revolución comunicativa. Con sus casi ocho años de andadura, Twitter ha sido testigo histórico y herramienta de convocatorias ciudadanas, polémicas que precipitan los cambios y hasta el derrocamiento de algún que otro sistema democrático dudoso. La facilidad para crear una cuenta personal y comenzar a emitir nuestra propia realidad al mundo es una de las claves que explican su éxito, pero no es ni mucho menos la única. Conoce quince razones por las que Twitter es útil para informar (e informarse):

    1. Instantaneidad. En cuestión de décimas de segundo, un tweet se lanza a millones de usuarios. El contenido se genera y se difunde en tiempo real; las dimensiones del flujo de información que genera Twitter no tiene precedentes: 400 millones de mensajes o tweets se envían a diario en todo el mundo.
    2. Difusión masiva de un hecho. En los estudios realizados al finalizar el año 2013, se indica que en Twitter están registrados 500 millones de usuarios; cerca de 288 millones son activos mensualmente. La efectividad de un canal que utilizan grupos y particulares de los cinco continentes sin importar trabas habituales como el idioma, nacionalidad o condición social es una mina de oro para informadores tradicionales y noveles.
    3. Concisión. Una de las máximas del periodismo universal se eleva a su apogeo en Twitter: un máximo de 140 caracteres en cada tweet o DM (mensaje privado), y 160 a la hora de describirse en el perfil. En Twitter no caben rodeos ni adornos, y la capacidad de condensar una información en unas cuantas palabras se ha convertido en todo un arte expresivo.
    4. Multiplicidad de fuentes de información. En una especie de democracia virtual, las redes sociales permiten elevar exponencialmente el número de personas o grupos con criterio para dar una información correcta y veraz. La gama de colores se extiende de una forma única: los matices ideológicos, las formas de expresión o la variedad temática son algunas consecuencias directas. En este camino, cada cuál ha de encontrar su estrategia para convertirse en un informador relevante en un entorno virtual donde el ascenso es lento y los errores se penalizan duramente.
    5. Testigos directos. ¿Has vivido una experiencia que merece ser contada? ¿Has observado en algún espacio público un acontecimiento interesante o curioso? Ningún usuario está obligado a mantenerse como mero lector en el mundo de Twitter; tú también puedes ser un emisor relevante en esta plataforma. Si el contenido es de valor o no, lo decidirá el resto de usuarios.
    6. Comunicación e interacción. Si por algo se caracterizaban los medios de comunicación tradicionales es porque no eran comunicativos: eran sencillamente informativos. El flujo de la información corría en un solo sentido,  y el espectador apenas tenía oportunidad de réplica si no era a través de lentos y tediosos procesos de correspondencia. Las redes sociales, y Twitter en particular, han conseguido que el intercambio de noticias útiles entre lectores y medios sea continuo y abundante. Un periodista se puede servir de Twitter para encontrar fuentes locales de un acontecimiento concreto.
    7. Potencial para generar debate. El debate es un intercambio de opiniones, y extender un abanico de opciones es siempre enriquecedor para cualquier información. Tirar entre todos de datos, estadísticas o hemeroteca ayudará a crear un marco mucho más completo para interpretar una noticia.
    8. Capacidad de incluir contenido multimedia: las grandes ventajas de la digitalización de la información están presentes también en Twitter; a través de herramientas como TwitPic en el caso de las imágenes, o uShow para subir vídeos a la web, se puede completar o demostrar una información con contenido multimedia. Hay una larga lista de herramientas que facilitan esta función.
    9. Contenido selectivo según intereses. No es necesario bucear dentro de un enorme torrente de noticias, como en el caso de la prensa, o esperar el orden y ritmo de la información, como sucede en radio y televisión; desde tu cuenta podrás seguir a los usuarios cuya información más te interese. Además, el sistema de hashtags y las listas de tuiteros harán el resto a la hora de encontrar, en un momento determinado, la información que cada cuál prefiera encontrar.
    10. Facilidad para encontrar una temática: los hashtags son aquellas etiquetas de contenido compuestas por una almohadilla # y una/s palabra/s clave/s. Si quieres conocer las últimas noticias o comentarios acerca del #turismo, basta rastrear este término en el buscador; si quieres ahondar en cuestiones más específicas, como las opciones del #OcioMadrid durante el fin de semana, combina algunas palabras. En ocasiones la comunidad acuerda una Informar a golpe de tweetfrase, más perecedera en el tiempo, para tratar un acontecimiento o una tendencia en un momento determinado, como #QueSeVayanEllos7A (marcha de Juventud Sin Futuro), o para el seguimiento de algún episodio de programas informativos, como #Noche23F del ‘Salvados’ de Jordi Évole.
    11. Tendencias en manos del público: la noticia relevante ya no está solamente en manos de un puñado de medios a la cabeza del sector informativo: toda la comunidad de usuarios conectados serán los encargados de conformar el listado de Trending Topic – tendencias en Twitter – y por tanto, de elegir aquello que más fácilmente se va a escuchar.
    12. Movilidad. El 60% de los usuarios activos en 2013 accedía a su cuenta de Twitter a través de su móvil. La posibilidad de informar desde cualquier lugar, sumado a la simplicidad del sistema de 140 caracteres, facilita que Twitter sea un canal de información sin pausa.
    13. Variedad en el tono. La rigidez formal y lo que se considera “políticamente correcto” en periodismo es mucho más difuso en Twitter. Aquellos que ‘tuitean’ correctamente se revalorizan; y aquí es donde la ironía, el sarcasmo y la sutilidad juegan un papel importante. En cualquier caso, de cualquier hecho se puede encontrar un tono banal, humorístico, serio o apocalíptico; tweets para todos los gustos sin ser denostados por los consumidores de la información.
    14. Posibilidad de rectificar. Errar es humano; rectificar es una obligación. Twitter ofrece la opción de hacerlo sin demoras.
    15. Interacción con personas de relevancia. Llegar a entablar una conversación con un personaje de la actualidad que recibe miles de peticiones no es precisamente sencillo, pero es seguro que la probabilidad de que sea persona reciba tu mensaje es mucho mayor.
Nadie va a ganar el premio Pulitzer a base de tweets, pero utilizar el microblogging es una forma encaminada al nuevo modelo de periodismo.

Cuando las redes sociales son el medio

Si algo hemos aprendido a fuerza de práctica y observación es que la forma de comunicarse está cambiando. Ya no escribimos cartas e incluso el uso de e-mails personales se ha reducido respecto a los primeros años del boom electrónico. Los medios masivos han quedado obsoletos en su concepción tradicional, y a los muchos ejemplos de prensa, radio y televisión que se enfrentaban con la boca abierta a la re(d)volución, solo le quedaron dos opciones: adaptarse y tomar las redes sociales como bandera propia, o darles la espalda y morir.

Mucho se ha hablado de las desventajas de un uso generalizado de las nuevas tecnologías y redes sociales: ¿no es mejor tomar un café frente a frente con un amigo a enviarle una foto de tu desayuno? ¿Dónde ha quedado la reflexividad de escribir una carta? Lo cierto es que estos argumentos más bien románticos tienen su parte de razón, pero si no queremos que la Red se convierta para nosotros en una tela de araña incomprensible y asfixiante, no queda otro remedio que adaptarse a los rapidísimos cambios del planeta. Y estos cambios pasan por una globalización a todos los niveles.

Utilizar las redes sociales, aprender a sacar  el máximo partido que ofrecen, es una oportunidad única para romper el monopolio de la información. A la élite mediática aún le quedan mecanismos para manejar “aquello que es importante y aquello que no”, pero poco puede ignorar en un mundo donde un grito, transformado en hashtag, puede leerse en la otra punta del mundo en menos de 1 segundo.

Las redes sociales transforman las relaciones; la sociedad las toma para el cambio.

Un joven sostiene un cartel con el hasthag "#LiberÁDMe" en protesta por la detención de la profesora mexicana Ángel de María.

Un joven sostiene un cartel con el hasthag “#LiberÁDMe” en protesta por la detención de la profesora mexicana Ángel de María.