Redes Sociales en África: poca extensión, grandes expectativas

África, el “Continente Negro”: presumiblemente el origen de la humanidad y actualmente el más castigado de todos en cuanto a desarrollo económico, sanitario y político. No ocurre lo mismo en cuanto a recursos: posee las principales minas de diamantes, oro, plata, hierro, cobalto o coltán, y una buena cantidad de los yacimientos de petróleo que abastecen a una parte importante del mundo. Tampoco escasean las manos: el continente supera los mil millones de habitantes repartidos entre 53 países – sin contar la República Saharaui y su limbo legal… pero ésa es otra historia-.

No es ningún secreto que los perpetuos sistemas colonialistas han dejado brechas profundas en África más allá incluso de sus procesos de independencia. Tampoco lo es el hecho de que sus sistemas políticos hayan sido o sigan siendo, en muchos casos, dudosamente democráticos, por no hablar de sus niveles de corrupción y sus ataques a los derechos humanos, que los medios de comunicación occidentales solo recuerdan cuando se dan estallidos de violencia.

Internet en África: las estadísticas

El panorama, en principio desolador, del continente africano tiene su eco también en los niveles de penetración de Internet, tecnología móvil y redes sociales, si las comparamos con los territorios de mayor desarrollo: frente al estallido y la evolución constante de Europa y Norteamérica, seguido de cerca por el sureste asiático y América Latina, en enero de 2014 los estudios afirmaban que en África tan solo un 18% de la población tiene acceso a Internet, y un 7% es usuario de las redes sociales.

El uso de los teléfonos móviles, sin embargo, es mucho más extenso en el continente africano: el 67% de la población porcentajesposee uno de estos dispositivos. Una mayoría abrumadora – nada menos que el 96% de los poseedores de un teléfono móvil – contrata su servicio telefónico con tarjeta de prepago, que recargan en puestos de vendedores ambulantes. Además, cuatro de cada cinco usuarios de Internet en África afirma acceder a la red a través de su móvil.

El hecho de que Facebook sea la página más visitada de la red en la mayoría de los países africanos, y que YouTube se sitúe casi siempre en los primeros puestos, habla por sí solo de la fuerza de las redes sociales en una sociedad en la que los altos precios por el servicio de red, los problemas de conexión y la falta de penetración digital en los ambientes rurales dificultan un acceso a Internet que lideran Sudáfrica y el norte del continente.

Comunidades de blogueros y ‘tuiteros’ africanos: A new hope

La revolución africana más reciente en las redes ha sido la protagonizada por Africtivistes, una plataforma que pretende reunir a blogueros y tuiteros de todo África dedicados a utilizar la web para luchar por sus propios procesos democráticos. Y sus esfuerzos no han caído en saco roto. Cheick Fall, el senegalés que ideó esta “reunión” digital africana, también estuvo presente en una campaña pionera en el uso de las redes sociales como herramienta de lucha ciudadana del continente: la que se libró a través del hashtag #Sunu2012. Tan solo una treintena de personas, armadas con redes sociales, se erigieron en los defensores de la democracia en unas elecciones que apuntaban a ser fraudulentas.

#Sunu2012, que quiere decir algo parecido a “Nuestro 2012”, tenía por objetivo vigilar la campaña electoral y la posterior jornada de votaciones para que la elección del mandatario fuera lo más limpia posible. Pretendían formar una red en la que los usuarios pudieran intercambiar información y sobre todo informarse a través de aquellos activistas y defensores improvisados. El blog de Cheick Fall sirvió de fuente de información de miles de ciudadanos, y la explosión improvisada de visitas obligó al entonces presidente y candidato Abdoulaye Wade a aceptar su derrota.

Pero como toda genial idea, se alimentó de un germen anterior. En 2010, en Costa de Marfil, se empleó el hashtag

#CIV2010 con el mismo propósito: velar por la claridad del proceso electoral en su país. Poco después, en Abiyán, se produjo una avalancha en un estadio de fútbol que dejó 68 muertos, seguida de otra, esta vez solidaria: las redes se volcaron en cubrir el acontecimiento, mostrar su afecto y respeto por las víctimas y pedir responsabilidades al gobierno, todo ello a través del hasthag #DramePlateau. A tal punto llegaron las protestas que dos blogueros, Diaby Mohamed y Cyriac Gbogou, fueron temporalmente retenidos por las fuerzas del orden marfileñas.

No fueron los únicos usuarios relevantes que tuvieron problemas con las autoridades: Makaila Nguebla, un chadiano refugiado en Senegal, fue perseguido por la policía senegalesa hasta que consiguió la condición de asilado político en París, para lo cual la comunidad de blogueros senegaleses lucharon con el hashtag #FreeMakaila.

Ejercicios de democracia en la red

En un artículo relacionado con los accesos de la ciudadanía africana a la democracia, Yu-Shan Wu y Catherine Grant Makokera afirmaban que en países donde el sistema político deja pocas vías a la oposición civil, el impacto de las redes sociales puede ser mucho mayor.

Eso debieron pensar en Zimbabwe con la aparición de Baba Jukwa, un bloguero anónimo que puso en jaque al gobierno de Robert Mugabe. Baba Jukwa afirma ser un ex alto cargo de ZANU-PF, el partido de Mugabe, y ha destapado secretos de corrupción, fraude electoral, intimidaciones y hasta el estado de salud del nonagenario dirigente. Detrás de su información, anima a la ciudadanía a “combatir el fuego con fuego”. Se lo ha considerado como el “Snowden africano” por su revelación de secretos de Estado, y su página de Facebook cuenta con más de 00.000 fans.

Mozambique también ha tenido su protagonismo en las redes sociales. En 2010, el gobierno decretó una subida conjunta en los preios del combustible, la electricidad, el agua y el transporte. Las protestas que se desataron en la red alcanzaron tales niveles que, pasados unos días, el ejecutivo tuvo que anunciar la retirada de la impopular medida.

En Angola, una serie de manifestaciones convocadas por ciudadanos opositores al gobierno, obligó a los allegados del presidente

Mujeres votando en Costa de Marfil (2010)

Mujeres votando en Costa de Marfil (2010)

dos Santos a organizar de forma improvisada un acto de apoyo al dirigente. Dos días después, las protestas de la oposición, que habían sido convocadas a través de una red de mensajería móvil, fueron mucho más multitudinarias y sonadas. A raíz de ello se creó la plataforma Central 7311, que recientemente ha adoptado el formato papel para ser repartido en las calles de Luanda, donde el alcance de Internet es aún muy reducido entre la población.

Kenia, por su parte, es la cuna de la plataforma Ushahidi, que después imitaron en otros países de África, América Latina e incluso Norteamérica. Permite mapear información de relevancia en zonas de catástrofe o conflicto; de hecho, se convirtió en una herramienta fundamental en el terremoto de Haití del año 2010.

Herramientas sociales para la información y la educación

En el país más poblado de África, Nigeria, la penetración de tecnología móvil es siete veces superior, por ejemplo, a la que alcanzan en Sudáfrica, uno de los grandes estandartes de la evolución tecnológica en el continente. En este territorio del Golfo de Guinea se creó la plataforma EnoughisEnough Nigeria Coalition, una coalición de blogueros, organizaciones y jóvenes activistas que quieren “instaurar una cultura del buen gobierno y de responsabilidad pública”. Ha servido para seguir los procesos electorales del país y animaba a los usuarios a denunciar las infracciones en colegios electorales. Por otra parte, Sahara Reporters intenta fomentar el periodismo ciudadano y la información procedente de la calle.

En Ghana, los blogueros se han articulado fundamentalmente alrededor de BlogginGhana, una reunión de blogs de ganeses y ciudadanos en el extranjero para conseguir conformar una realidad desde el punto de vista ciudadano. Desde 2008 hasta hoy, ha conseguido reunir a cerca de 300 autores y activistas. Como ha sucedido en otros países, también Ghana desarrolló su propia herramienta para defender la limpieza de los procesos electorales y denunciar los abusos en los mismos: GhanaVotes.

Además de las fuerzas volcadas en la correcta información de los ciudadanos, también se han desarrollado algunas herramientas web y móviles para la educación. En Tanzania se elaboró un programa de educación con el soporte del aparato Nokia N95, BridgeIt, que ha servido de apoyo para la educación en escuelas con recursos audiovisuales. MXit puso al servicio de la comunidad africana un servicio de tutoría a través del móvil. E incluso el propio fabricante Nokia, consciente de la extensión de sus productos en África, sacó a la luz OVI Life Tools, un programa que ofrece servicios de ayuda para el sector agrícola.

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